Si te propusieran empezar tus vacaciones con un curso en Londres, ¿lo harías? Pues yo sí y la verdad es que no me arrepiento para nada. Tras un tiempo buscando un curso para hacer este verano, mi novia encontró una serie de cursos muy interesantes en Londres en el Kensington and Chelsea College englobados dentro de una especie de escuela de verano.
Los cursos eran muy baratos (el mio costó 118 libras) así que no nos lo pensamos mucho y reservamos el curso al mismo tiempo que el vuelo. El curso por el que opté se llamaba Adobe Illustrator: Introduction y con este esperaba unas nociones básicas de diseño gráfico con este programa de Adobe que hasta el momento no conocía.
La verdad es que puedo decir que la experiencia ha sido muy enriquecidora y a todo el mundo al que le contaba la experiencia la encantaba esta forma de estar de vacaciones, pero al mismo aprovechar para aprender. Y si encima, tengo tiempo para hacer una especie de logo para mi blog, pues mejor que mejor. Eso sí, ¿dónde estaría yo cuando Dios repartió el arte del diseño gráfico? Ahí va mi logo… espero no herir la sensibilidad de los que leen esto.
Así que ya sabes, si el próximo verano quieres venir a Londres pero no para hacer el típico curso de inglés, échale un vistazo a la web del Kensington and Chelsea College porque quizás te puedan ofrecer algo interesante.
El pasado jueves 13 tuve mi primera experiencia con la cancelación de un vuelo. El vuelo que debía coger a las 21:40 se canceló por motivos que desconozco. Empecé a sospechar de que algo no iba bien cuando en todos los mostradores de facturación no vi ninguno con destino a Madrid. Me acerqué a un mostrador de Spanair que no tenía a nadie esperando y les preguntó por mi vuelo, informándome de la terrible noticia e indicándome también que debía acudir a la oficina de Spanair del aeropuerto a que me buscaran un hueco en el próximo vuelo de Iberia.
Cuando llego a la oficina oigo a una de las chicas que atendía, que a los que estaban delante mia les acaba de dar las dos últimas plazas del vuelo de Iberia con destino a Madrid. Llega mi turno y el chico que me atiende a mi me explica el problema y me dice que la única solución es volar al día siguiente a las 8:40h, cosa que acepto, en primer lugar, porque no me quedaba otra y en segundo lugar, porque me permitiría ver el cruce de cuartos del eurobasket de España contra Alemania.
Mientras consulta con su ordenador para reservarme el vuelo de la mañana siguiente, me rellena un talonario y me dice que son unos bonos de compensación por la cancelación por valor de 250€. Al principio pensé, que seguro que aquello tendría truco, que debería gastarlos en vuelos con Spanair y que nunca podría acceder a esos 250€, a pesar de que la opción de recibir dinero en efectivo estaba entre las opciones.
Pues bien, tras leerlos y reelerlos, y buscar algo de información en Internet, acabo de llamar a las oficinas de Spanair y me han dicho que si podré canjear por dinero en efectivo dichos bonos de compensación, así que mañana mismo voy a ir a canjearlos al aeropuerto y espero no tener problemas. Así que de momento, todo correcto con Spanair, espero no tener que cambiar la versión.
Por cierto, que mi viaje de fin de semana a Madrid era para ir al Weekend Dance Festival, pero de eso ya os hablaré cuando me pasen las fotos del viaje. Sólo decir, grande Digitalism, Soulwax, 2manydjs y por supuesto, Vitalic.
Últimas noticias: ya he recibido los 250€ como compensación del vuelo. !Ole Spanair!
Como ya todo el mundo sabe, Yahoo compró Flickr, y no hace mucho se decidió migrar todas las fotografías alojadas en Yahoo Photos a una cuenta asociada en Flickr. Pues la pasada semana recibí un amable correo desde Yahoo Photos indicándome que si quería mantener las fotos que tenía en este servicio, debía migrarlas a una cuenta de Flickr. Y así lo hice.
Ahora todas las fotos de mis últimos 4 años están alojadas en Flickr y con una cuenta Pro, que aunque al principio me hice ilusiones pensando que me la regalararían, tan sólo me durará 3 meses.
Por cierto, que los álbumes recuperados contienen básicamente las fotos que hice en mi estancia como Erasmus en Alemania allá por el 2004.
y sin tener ni idea de coches, ni gustarme los motores, sin saber cambiar una rueda, prefiriendo el climatizador bizona a las llantas de aleación. A pesar de todo eso, estuve en Nurburgring y lo corrí.
Por supuesto, no fue en el circuito oficial en el que actualmente el Campeonato de Fórmula 1, sino en el antiguo (Alt Ring) donde por 16€ te dejan dar una vuelta al circuito y juntarte con una panda de frikies a 200kms/hora. No sé si en España esto sería posible, pero dejadme dudarlo.
Una de las visitas que debía hacer en esta escapada a Alemania, era la de un campo de concentración y a tan sólo cinco kilómetros de Weimar se encuentra el campo de concentración de Buchenwald. Este campo de concentración fue construido en 1937 como cárcel para los opositores al régimen nazi, pero a partir de 1943 se convirtió en un campo de concentración para judios, Testigos de Jehová y “antisociales”.
Desde 1937 hasta 1945 fueron detenidas y explotadas en Buchenwald unas 250.000 personas, de las cuales 50.000 murieron victimas de las extorsiones y barbaridades que allí se producían. La mayoría de estos detenidos eran extranjeros.
La verdad es que visitar Buchenwald no es una visita amable cuando te paras a pensar que hace apenas 60 años (mis padres lo hubieran vivido), la gente era brutalmente tratada y asesinada por el mero hecho de pensar o actuar de forma diferentes.
De todas formas, visita recomendada si pasas cerca de Weimar.
La 14ª Sommerakademie de la Universidad de Weimar y todo salió a la perfección. Pasé un mes increible e inolvidable. He hecho amigos para toda la vida y he conocido a gente de prácticamente todo el mundo. ¿Qué más se puede pedir?
La Sommerakademie ha reunido a más de 200 estudiantes de todo el mundo y a mi parecer, la organización ha rozado la perfección. El curso al que yo he asistido era Deutsch in Weimar y con todas las actividades y excursiones que se habían organizado, prácticamente no teníamos tiempo libre. Las clases duraban de lunes a viernes de 9:00 a 12:30 y los martes y jueves también teníamos clases por la tarde de 14:00 a 15:30 y la mayoría de los días nos sacaban de las aulas para explicarnos algo de cultura sobre Weimar y los alrededores.
Weimar es una de las ciudades con mayor historía cultural de Alemania. No obstante, Goethe y Schiller, dos personajes culturales más importantes en la historía de Alemania. A parte de esto, en Weimar está la prestigiosa Bauhaus, con una de las facultades de arquitectura las prestigiosas en todo el mundo.
Sólo un pero a la Sommerakademie. Pensé que el concepto Sommer provocaría buenas temperaturas durante el mes de duración del curso, pero nada de eso. Sólo los primero días tuvimos algo de buen tiempo, pero la última semana ha sido un tanto dura en cuanto al clima. Por suerte, los cursos de salsa servían para coger algo de calor y recordar las tierras de donde venimos.
Ya queda menos de un mes para mi minivuelta a Alemania y más o menos ya lo tengo todo preparado. Billetes de avión comprados, curso de idiomas pagado, tarjeta sanitaria europea obtenida y contactos con amigos todavia en Alemania o cercanías establecidos.
Después de haber obtenido en Junio el nivel elemental en la Escuela Oficial de Idiomas de Elche, mi intención con este curso es alcanzar el nivel suficiente para obtener el Zertifikat Deutsch, cosa que parece se ha complicado un poco ya que el Instituto Goethe de Weimar no realiza estas pruebas en las fechas en las que yo me encuentro en Alemania y tendría que desplazarme a Dresden.
Ese es mi primer objetivo. Y mi segundo objetivo es conocer parte del Este y Norte de Alemania que se quedaron sin ver en mi anterior visita a Alemania como Erasmus. Por supuesto, utilizará este blog para informar de como se va desarrollando el curso y os contaré las cosillas más interesantes que por allí me sucedan. Un mes no dará para mucho, pero contar las anécdotas de un estancia en el extranjero es una de las cosas que se me quedaron en el tintero cuando estuve de Erasmus y ahora pienso aprovechar la ocasión.
Emulando al mítico Constantino Romero en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Barcelona con su también mítico “por favor, atletas bajen del escenario”, yo ahora digo “por favor, amigos, no compren billetes para Bremen”. Y es que parece que finalmente no va a ser Bremen la ciudad en la que voy a pasar el mes de Agosto sino Weimar, una pequeña ciudad en la Bundesland de Thuringen, cerca de la República Checa.
Weimar pasa por ser una de las ciudades con mayor oferta cultural de toda Europa, como bien reza en su página web: Weimar, Kulturstadt Europa (ciudad cultural de Europa). Allí también se encuentra la Bauhaus, dónde se encuentra una de las facultades de arquitectura más prestigiosas de Europa.
Al final he conseguido entrar en la lista de admitidos para realizar un curso de alemán en la Universidad de Bremen el próximo mes de agosto. Aprovecharé esta oportunidad para intentar obtener el Zertifikat Deutsch
Y ya que estoy allí, aprovecharé para visitar Holanda, Bélgica y ciudades alemanas como Berlín o Colonia. Por supuesto, conoceré insitu a los músicos de Bremen.
Tal día como hoy de hace dos años (como mola empezar así) me fui de Erasmus, para terminar la carrera como se tienen que terminar. !!Por todo lo alto!! El destino escogido fue Alemania, en primer lugar para mejorar mi nivel de alemán aprendido en la escuela de idiomas y en segundo lugar, porque consideraba (y sigo considerando) a Alemania como uno de los países punteros en el mundo de la informática.
A esta misma hora en que os escribo este post estaba cogiendo el tercer tren (el definitivo) que me llevaría al pueblo donde iba a pasar los siguientes tres meses de mi vida: Ravensburg, un increíble pueblo cercano al Lago Bodensee.
La verdad es que recuerdo como si fuese ayer cada momento de ese día, incluso de los 3 meses que estuve allí. Recuerdo a la chica que en el enlace en Palma de Mallorca, se equivocó de dirección al escoger la pasarela mecánica, con la consiguiente caída. Recuerdo a los obreros que me ayudaron a encontrar el cercanías en el aeropuerto de Munich (con su perfecto Inglés). Recuerdo al portugués que conocí mientras esperabamos el tren que nos llevaría a Ulm. Él se quedaría allí a trabajar en una empresa farmaceútica como informático. A mi todavía me faltaba otro tren. Ese otro tren me ayudo a cogerlo una chica que corría mucho y no parecía importarle que llevaba una maleta grande, una bolsa de deportes y un portátil a cuestas.
En fin, todo aquel que ha estado de Erasmus sabe a que me refiero.
No creé ningún blog en su momento, pero si varios álbumes de fotos.